8.5.15

Episodio #029: Misterios Urbanos I - Milán ►

Hoy hablaremos de leyendas que circulan alrededor de una ciudad, historias que involucran lugares y hombres que probablemente pisaron las mismas calles que hoy ahora recorremos:


1. El Biscione: También conocido como Víbora o Bissa, en dialecto milanés. Es emblema de la familia Visconti durante aproximadamente mil años. Recordemos que los Visconti gobernaron Milán que en esa época era una ciudad-estado, durante la Edad Media e inicios del Renacimiento, primero como Señores y luego como Duques. Se cuenta que en época medieval existía un dragón de nombre Tarantaso que vivía en una cueva cerca del lago Gerundo. El dragón se alimentaba de niños y decían que su aliento era la causa de la miseriosa fiebre amarilla. La leyenda narra que luego de muchos intentos fallidos para matar a la bestia, Uberto Visconti consigue la heróica empresa y para conmemorarla establece como emblema familiar al Biscione con un niño en la boca. 

2. La columna del diablo: Se trata de una columna romana erigida en la plaza de la Basílica de Sant'Ambrogio con dos hoyos que emanan permanentemente un fuerte olor a azufre. Según la leyenda, la plaza fue lugar de encuentro entre Sant'Ambrogio y Satanás. Cuentan que el santo empujó al diablo contra la columna y sus cuernos quedaron incrustados hasta el día siguiente que consiguió librarse y escapar. Según la tradición, si metes los dedos en los hoyuelos, te traerán suerte.

3. Fantasma de Bernarda Visconti: Hay numerosas historias de fantasmas en Milán, pero aquella de Bernarda Visconti quizás sea una de las más perturbadoras por la muerte trágica que sufrió. Bernardina era hija ilegítima de Bernabó Visconti, fruto de una noche de pasión entre éste y una cortesana. Una joven y muy bella mujer que soñaba el amor verdadero y lo encontró en un cortesano, que compartía los mismos sentimientos. La joven Bernarda sin embargo fue obligada por su padre a casarse con un hombre que odiaba. Cuando el adulterio fue descubierto, el padre tomó la cruel decisión de encerrarla en una de las dos torres que sostenían a los arcos de Porta Nuova y la dejó ahí morir de hambre. Después de una larga agonía, Bernarda Visconti falleció el 4 de Octubre de 1376. Esas torres hoy en día no existen pero varios testigos afirman haber visto el fantasma de una jovencita de vestidos medievales pasearse en los patios del monasterio de Santa Radegonda y los arcos de Porta Nuova, en busca quizás de la paz que no tuvo en vida.

4 comentarios :

  1. Muy interesantes las leyendas, Eduardo.
    En la zona rural de mi pequeña ciudad, Rauch, existe el casco abandonado de la estancia «San Francisco», llamado popularmente «El Castillo de Egaña». Su imagen es la que ilustra la cabecera de mi blog.
    Hay muy buena información en la web sobre él. Te dejo tres enlaces que te permitirán conocer un poco más sobre el Castillo de Egaña (y sus leyendas, claro, motivo de tu post).
    1) El Castillo de Egaña - Historia y ficción: http://letras-uruguay.espaciolatino.com/aaa/soto_fernando/el_castillo_de_egana.htm . Allí encontrás las tres leyendas devenidas del Castillo, e información actualizada sobre el mismo hasta el año 2010 (faltan datos sobre las tareas de reconstrucción del lugar, que actualmente se están llevando a cabo por un grupo de vecinos de mi ciudad -los distintos estamentos gubernamentales, ausentes...-).
    2) Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Castillo_San_Francisco . Información actualizada.
    3) Por la reconstrucción del Castillo de Egaña: https://www.facebook.com/groups/castillosanfrancisco/?fref=ts . Información desde el 2011 a la fecha. Un grupo de vecinos autoconvocados de mi ciudad (el gobierno está, prácticamente, ausente) se encuentra abocado a la tarea titánica de reconstruírlo. Y les está yendo muuuy bien.
    ¡Saludos!

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  2. ¡Entonces el castillo de tu blog es real! Acabo de resolver un misterio urbano ;) Gracias a los enlances que has puesto he podido conocer de este palacio y sus historias, voy a anotarlo para incluirlo en las próximas ediciones. Excelente aporte Juan Esteban, ¡Gracias!

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    1. Correcto, bien real.
      Te cuento que estoy escribiendo una novela, aunque voy bastante rezagado; es más, solo he escrito dos capítulos de aproximadamente quince (o alguno más...) que tendrá, y hace como dos años que no he podido avanzar con ella (los cuentos son mi debilidad, y el -poco- rato disponible para escribir lo dedico a ellos). Pero, bueno, a lo que iba: el nudo central de la trama transcurre dentro del Castillo de Egaña.
      Veremos cómo y cuándo la puedo continuar. Tengo que adecuar un poco mis horarios y prioridades «escritoriles»...
      ¡Saludos1

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    2. Confieso mi debilidad por los cuentos también, qué interesante saber que tienes una novela que transcurre en el Castillo de Egaña, ¿Qué tipo de novela es? Tú eres un experto en terror, imagino que irás por ese camino. Espero que le dediques más tiempo porque me gustaría mucho leer una historia tuya de mayor extensión.

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